MARC, ESTEBA Y SANDRA
Hoy hará un año que Marc nos dejó. Desde aquí quiero mandar un abrazo bien fuerte a su familia y en especial a sus padres Marina y Esteba, y a su hermana Sandra que tantos detalles tiene con nuestro hijo Diego.






Laura la hija que tanto esperaban Santi y Rosamari ya está aquí, ''la bicha'' como le llama Santi.
Esta es la primera foto que puse de Víctor, el bichito del Azul como le llama mucha gente,je,je,je. Momento de relax con el abejorrillo, está muy grande, pero ocupa poco sitio como podéis ver. Cada día damos gracias a Víctor por brindarnos este fabuloso regalo.
El tiempo va pasando, pero todo sigue casi igual. Dieguito come vorazmente la papilla de frutas, disfrutamos con él como locos, pero a la vez echamos de menos a Víctor, estamos incompletos, y el cansancio que produce el proceso de duelo nos deja sin energías.
Unos se cobijan en el trabajo y otros en la meditación para continuar en el tren de la vida, la verdad es que cada uno hace lo que puede, unos huyen, otros se resignan, y otros no se conforman e intentan ir más allá.
Entramos en otoño, los días se van acortando, y el tiempo del sueño ocupa gran parte del día.
Ya no tengo más que decir hoy.
La cama de Víctor con sus muñecos, sus patos como les llamaba él.
Estos eran sus juguetes, con poquito se conformaba. Pronto empezarán a moverse con Diego.
Víctor en el cumple de Laia, junto a Alicia
Víctor con su espada paseando después de la fiesta medieval de Volterra, verano 06.
Con Diego en Briteiros, Minho, Portugal, verano '08Este chavalote es Santi de 11 años. El 4 noviembre próximo hará 1 año que se fue sin previo aviso, no padecía enfermedad alguna. La vida es así de dura y real.
Ariela su mamá, recibió un poema de su hijo un mes después de su marcha, aquí lo dejo para que lo podáis leer.
Ahora en Argentina acaban de entrar en primavera y Ariela nos entrega este regalo de Santi.
¡Oh primavera!
creación de Dios
traes color
a la diversión
tu traes luz y calor
a las frías y oscuras mañanas
¡Oh, primavera!
dulce olor
llueves colores
sin desesperación
¡Oh, primavera!
estación viajera
vas de aquí allá
¿cuándo te detendrás?
Víctor celebrando el cumpleaños de David. Pocos días después celebraríamos su último cumpleaños con nosotros.
para que estuviera más rato conmigo. Nunca me gustó el colegio, no me gustaba estar encerrado, ni la olor a lápices. Sé que Víctor se lo pasaba muy bien en su cole. Ya he dicho alguna vez que él iba a querer a sus compañeros y a ser querido por ellos, lo demás era superficial. Eso es lo bueno de los niños, su sencillez.